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¿Te estás decidiendo a estudiar aikido? ¿qué necesitas? En esta entrada encontrarás información sobre el material de práctica necesario para empezar, consejos y referencias.

                                Indumentaria.
Chaqueta.

Clásico uniforme de judo

No hay un modelo propio para el aikido, se usan las de judo o bien las de kendo de color blanco. Las de color azul se asocian al entrenamiento al aire libre por la facilidad para mancharse en el campo. En las salas interiores de entrenamiento el color adecuado es el blanco.
¿Cómo sabemos si es de kendo o de judo? Las de kendo tienen las mangas recortadas para facilitar el manejo de las armas, son algo más largas de faldón y éste tan sólo tiene un corte en el centro, dejando la zona del vientre y caderas más fijado, pero con el inconveniente de que la chaqueta se abre por el centro, por eso suele llevar una cinta para sujetarla (teniendo en cuenta que ellos no se agarran ni se tiran al suelo), se recomiendan para vestir con el fajín (kaku-obi) y el pantalón tradicional (hakama). Las de judo tienen las mangas más largas (incómodas para
nosotros), pero los cortes del faldón son dos, a la altura de cada cadera para facilitar la movilidad de las piernas. Además las de judo suelen ser algo más gruesas con lo que absorben mejor el sudor y resisten los agarres.

¿Mi consejo? Empezar con un modelo sencillo de judo de 500gr que no debería costar más de 35 ó 40 euros y quizá más adelante cuando nos den permiso para vestir el hakama comprar alguna de kendo para probar. No recomiendo los modelos finos del tipo Karate porque no absorben bien el sudor, y eso, en una especialidad en la que pasas mucho tiempo rodando por el suelo puede aumentar el riesgo de accidentes por piso resbaladizo.

Pantalón.
Suele ir incluido en los uniformes de judo, no así en los de kendo porque ellos no los usan.
Cuando nosotros usamos el pantalón tradicional japonés (hakama) del que hablaremos más adelante, ya no necesitamos llevar debajo un pantalón de judo, puede ser de cualquier otra clase siempre que no se vea ni sobresalga por debajo del hakama.

Cinturón.

Nudo sencillo para el clásico cinturón de judo

Usamos uno del tipo judo de color blanco. En aikido no se usan colores, aunque vayamos cambiando de grado el cinturón seguirá siendo blanco. Una vez nos den permiso para vestir el hakama, se recomienda cambiar a un fajín del tipo ‘kaku-obi’ que es más adecuado para esa ropa.

Kaku-Obi. Fajín japonés idóneo para vestir bajo el hakama

El fajín puede ser de cualquier color, a juego incluso con el del hakama, tan sólo con la precaución de evitar el negro hasta haber obtenido el nivel de shodan.

Hakama.


No hace falta al principio. Es un tipo de pantalón ancho tradicional que se usa en las disciplinas japonesas de tipo clásico. Puedes leer una entrada anterior dedicada a este pantalón.

Zoori.


Son unas sandalias de paja de estilo japonés que se usan para desplazarse por fuera de la superficie de práctica (tatami), por ejemplo para ir de los vestuarios a la sala. Al principio también sirven cualquier otro tipo de chanclas, o calzado de playa, piscina…, pero créeme, con el tiempo preferirás usar el modelo japonés.

Toalla.
Para secarnos el sudor durante la clase utilizamos una toalla pequeña de mano. La podemos guardar dentro de la chaqueta y así disponer de ella en cualquier momento de la clase. No importa el color, aunque es preferible que sea blanca o al menos de un tono claro.

 

          Armas tradicionales de entrenamiento


Bokken.
También denominado bokuto, se trata de una reproducción en madera del sable Katana. Para empezar está bien un modelo estándar de 102cm y unos 450gr. Actualmente por unos 30 ó 35 euros se pueden encontrar piezas muy correctas de roble blanco (no japonés), aunque no como primera opción el roble rojo también es aceptable. Los practicantes expertos ya se buscan modelos específicos para cada función: uno ligero para la práctica por parejas (escuela Yagyu Ryu de 400gr o menos) y otro pesado para la práctica individual (suburi-to de 550 ó 600gr, estilo Iwama o similares).

Jo (bastón de 128cm x 26mm).
Las medidas son un estándar de referencia pero no es imprescindible que sean exactas, más bien ha de ser un bastón a medida de cada usuario. Lo justo es que sosteniéndolo verticalmente apoyado en el suelo, el extremo superior nos quede unos 3 dedos por debajo de axila. Hablamos de un margen de pocos centímetros según nuestra estatura, si nos quieren vender un bastón de 180cm, eso ja es otra herramienta denominada ‘bo’ y utilizada en otras disciplinas, no apta para el aikido.
El grosor igualmente debe resultar cómodo para nuestra mano, los 26mm es la medida que se suele encontrar en las tiendas, pero no pasa nada si son 25 ó 27 según nos resulte más conveniente. Actualmente se pueden encontrar por unos 20 ó 25 euros siempre que no sean importados de Japón. Si podemos tocarlo antes de comprarlo, nos fijaremos en que esté bien recto y que sea suave al tacto, sobretodo evitar los barnices para decoración porque lo hacen muy incómodo a la hora de manejarlo. Generalmente no hay problema con eso en las tiendas On-Line, todo el material que se ofrece cumple con los mínimos de calidad y seguridad.
Respecto al tipo de madera, al igual que en el caso del bokken se recomienda el roble blanco. El roble rojo es exactamente igual de bueno, la diferencia es que mancha al contacto con otras armas. Si en un mismo grupo todos usan maderas blancas, con sólo que uno o dos miembros usen maderas rojas, o mucho peor negras…, al poco tiempo las armas de todo el grupo aparecerán llenas de manchas. En realidad no pasa nada, es sólo por estética.
Respecto al bastón una recomendación final: guardarlo en posición horizontal, o bien suspendido dentro de la funda, de lo contrario se irá curvando con el tiempo y se hará inutilizable.

Tanto.
También denominado tanken es una reproducción en madera de la espada corta o daga japonesa (no confundir con el wakizashi o kodachi que no se utiliza en aikido y es el doble de largo que un tanto). Se utiliza muy poco y tan solo para lanzar ataques en los ejercicios de práctica, no hay contacto con otras armas, por lo tanto no importa la calidad de la madera, el más barato será suficiente.
En el caso del sable y de la daga se recomienda recortar la punta por seguridad. Algunos modelos especiales ya vienen con el corte hecho, pero lo normal es encontrarnos con puntas casi afiladas que resultan un riesgo en el entrenamiento. Nosotros utilizamos el corte denominado ‘katori’ para rebajarlas, mejor consultar en clase.

Fundas.
Es un elemento imprescindible para transportar nuestras armas fuera del dojo. La ley en España dice que estos objetos no pueden llevarse por la calle sin una causa justificada, y en caso de hacerlo (para ir a un gimnasio a entrenar) deben permanecer dentro de su funda o bolsa para el transporte, sin hacer ostentación ni exhibición de ellas. Es aconsejable llevar encima un carné que nos acredite como practicantes de artes marciales para justificar el llevar armas de entrenamiento por la calle. En caso de ir en coche, deben guardarse en el maletero, debiendo evitarse dejarlas al alcance de la mano y fuera de su funda ya que, en ese caso un agente de la autoridad puede interpretar que las llevamos así para poder utilizarlas como arma de intimidación o combate en caso de discusión de tráfico (no son pocos los que llevan una barra de hierro, un destornillador, cutter y similares debajo del asiento con tales intenciones).

Las hay de muchos materiales, de más o menos calidad, consistencia, comodidad, capacidad…, la recomendación en este sentido es asegurarse de que la funda pueda contener todas nuestras herramientas, especialmente el bastón de 128cm. Que se pueda cerrar bien (mejor una cremallera que permita abrir y encontrar rápidamente lo que buscamos, que esos cordones con nudos complicados que nos demoran más de lo deseable…), que se pueda colgar del hombro dejándonos las manos libres, que el extremo inferior esté reforzado o en poco tiempo las mismas herramientas irán haciendo un orificio (por eso es mejor introducirlas con la punta hacia arriba). A veces las fundas con cinta para colgar del hombro no están muy bien diseñadas porque sobresalen mucho por arriba una vez colgadas, lo que resulta especialmente incómodo en los transportes públicos. Mejor si sobresale más por abajo y menos por arriba.

 

                            Puntos de venta
Tiendas (físicas y On-Line).
Para adquirir el uniforme la primera opción recomendada serían las tiendas Decathlon, por la facilidad para encontrar una cerca de casa y su excelente relación calidad/precio. También destacar el Centro Comercial Splau de Cornellà de Llobregat donde se pueden encontrar uniformes de judo por sólo 25 euros.

También tenemos la opción (muy cómoda) de adquirir la ropa directamente en nuestro gimnasio si es que éste nos ofrece esa posibilidad. Otras tiendas en Barcelona donde podemos encontrar material a buen precio son Ikara Sport y Dae Do, aunque al estar especializadas en disciplinas coreanas, puede que no siempre encontremos lo que buscamos.
Las tallas de la ropa funcionan por la estatura. Antes se tenían que comprar grandes porque al ser de algodón encogían unos 5 cm, actualmente suelen llevar un pre-tratamiento que ya lo encoge dejando el margen en apenas unos 2 cm, de modo que se recomienda elegir la talla más próxima a nuestra estatura real (si está en medio de 2 tallas, elegir la más grande).
Para las armas de entrenamiento, hakama y demás complementos especializados es mejor ir a una tienda física como Fuji Sport o si ya tenemos algo de experiencia y sabemos bien lo que queremos, se puede comprar cómodamente online en un sitio como Nine Circles.
Los hakama no se pueden probar ni en las tiendas físicas. Veremos en las tiendas online como están explicadas las medidas y cómo debemos calcular la nuestra, aún así, pensad que cada marca tiene sus propios patrones y que éstos suelen variar entre ellas, especialmente por lo que respecta a la anchura de los pantalones, en las caderas y a la de las mangas de las chaquetas.

Consejo: antes de adquirir nuestro primer hakama, podemos pedirle a un compañero que nos permita probarnos el suyo para hacernos una idea de nuestra talla real.
Sin duda el material de mejor calidad lo encontraremos en las tiendas japonesas, sin embargo la recomendación sería comprar sólo cuando ya tengamos experiencia y si es posible hacerlo en grupo. El motivo es que los gastos de aduana para productos importados de Japón son bastante altos, eso, y el ya de por sí bastante elevado precio del material más los gastos de envío hará que quizá no nos merezca la pena si nos encontramos con que la ropa no nos sienta como esperábamos porque esa marca tiene un diseño ligeramente distinto. Actualmente existe excelente material de imitación a unos precios muy razonables que nos durará muchos años a pleno rendimiento y que se puede adquirir sin salir de Europa.

Buenas opciones para comprar online en Japón son Tozando, Budo Export, Aiki-Japan, E-Bogu o Masamune.

Y finalmente una mención especial a la decoración del dojo o lugar de práctica: Daikukai, una fantástica tienda online donde encontrarás preciosos objetos de madera realizados artesanalmente.

             Consejos para empezar con buen pie
Iniciarse en cualquier arte marcial comporta un cierto compromiso personal porque además de dedicar tiempo y un cierto espacio en nuestras vidas, conlleva unos gastos económicos. Por eso en nuestro grupo no exigimos que los nuevos estudiantes compren su material de entrada.
Entendemos que necesitan un tiempo para descubrir si el aikido es lo que realmente quieren hacer, así que en sus primeras semanas puedan practicar con ropa cómoda y más adelante ir adquiriendo poco a poco la ropa y las herramientas que vayan necesitando.
Lo prioritario en este sentido es por supuesto la inscripción al curso (según las condiciones de cada gimnasio) y sobretodo el seguro de accidentes obligatorio para cualquier estudiante de artes marciales, que no se debe confundir con el seguro que nos hace el mismo gimnasio para el uso de sus instalaciones y que NO incluye actividades de riesgo como son consideradas por las aseguradoras las artes marciales.
Dentro del proceso de inmersión que caracteriza los primeros meses de aprendizaje, se incluyen las primeras experiencias de práctica, los primeros contactos con los compañeros del grupo, el punto de encuentro con el instructor y su manera de hacer las cosas que, no lo dudéis, será diferente para cada escuela o gimnasio. Por eso se recomienda no precipitarse a la hora de inscribirse y gastar dinero en material.
Pienso que se podría mejorar el proceso de información y matriculación de los nuevos estudiantes si ya desde los mismos gimnasios se les animara a contactar previamente con el profesor para exponer sus expectativas, visitar la clase, ver un poco el trabajo del grupo, empezar a practicar y ya después de un tiempo y correctamente asesorados empezar a adquirir material, poco a poco o de golpe, según sus posibilidades económicas y determinación a seguir con el curso.

Es comprensible que las personas sin experiencia en artes marciales no sepan bien cómo acercarse a ellas, especialmente si estas personas funcionan aún con el esquema de las actividades dirigidas de los centros deportivos, donde entran y salen de ellas sin apenas contacto con los monitores, ni se presentan el primer día, ni se despiden el último, más bien ‘usan’ el servicio y cambian cada semana si les apetece. Como decía, en las disciplinas formativas es imprescindible un cierto compromiso con la práctica regular, lo cual implica establecer una relación con el grupo y con el profesor.
Pienso que todo esto se debería incluir en la información que se ofrece desde los mismos gimnasios, porque la gente no tiene por qué saberlo pero es importante para empezar con buen pie, es decir, empezar bien para que el resto sea fácil.