CompartirEmail this to someoneShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

Comentaba hace poco la visita de un aikidoka israelí que nos dejó muy buena impresión a todos. Esta clase de visitas improvisadas suelen aparecer unas pocas veces al año. Pensad que Barcelona es una ciudad turística y a la vez un centro de negocios, el cual genera una considerable actividad de congresos y ferias profesionales. Esta actividad facilita que aikidokas de muchos países busquen un lugar donde hacer uno o dos keikos durante su estancia. Lo que suelen hacer estas personas es buscar en la red algo relacionado con aikido. Normalmente irán a parar a otros dojos mejor posicionados, pero de vez en cuando a nosotros también nos toca la lotería y podemos disfrutar de la visita de estos viajeros del aikido.

Recuerdo visitantes de los Estados Unidos, de Nueva Zelanda, Francia, Bélgica, Suecia, Reino Unido, Holanda… Con especial cariño también recuerdo la visita de un aikidoka de Túnez, impecable en su trabajo, muy correcto y educado, todo un ejemplo. Lo mismo que un alumno de Tomás Sańchez Shihan en Madrid, que nos visitó e igualmente nos dejó una excelente impresión. Toda una fraternidad del aikido, una señal de que, en mi opinión, por el mundo se está trabajando muy bien porque hay excelentes profesores que transmiten unos valores además de unas buenas bases técnicas.

Modestamente eso es a lo máximo que aspiro con mi trabajo: formar buenos aikidokas que sean bien recibidos en cualquier parte por su actitud y nivel. De este modo lo que se consigue es dignificar nuestra disciplina y ganar el respeto entre escuelas.

Seguramente nadie recordará quién fue el profesor que enseñó a ese alumno que está dando tan buena impresión, lo que cuenta es que la dé. Para mi está claro que el mérito es sobretodo del alumno, lo digo porque en un grupo no todos los alumnos evolucionan igual. Normalmente los que destacan, lo hacen por sus cualidades personales, su esfuerzo y su dedicación. El profesor puede ser importante al principio, cuando los alumnos son aún permeables a influencias, sensibles a un modelo técnico e incluso de conducta. En este momento el instructor proporciona las herramientas, después del shodan sin embargo, considero que su papel como formador deja paso al de gestor de grupos humanos, coordinador y árbitro.

A menudo los estudiantes se sienten estancados en esta fase a partir del shodan, por una parte porque ya tienen un nivel y las mejoras no son tan evidentes a ojos de uno mismo como lo eran al principio, y por otra, porque es un momento en el que seguramente necesitan cambiar algo en su rutina de trabajo para dar ese salto de calidad. Seguramente sea el momento para empezar a participar en seminarios, ampliar sus referencias, trabajar con otros compañeros ajenos a su grupo habitual y en definitiva: crecer y ver mundo.

Esta semana hemos disfrutado de otra visita en nuestro grupo, la novedad ha sido que en este caso no se trataba de un turista del aikido adjudicado por la lotería patrocinada por Google, sino de un amigo. Guillermo Aldaba de Pamplona. Guillermo pertenece a esa categoría de amigos con los que mantengo un contacto regular desde la distancia. Como Roberto en Asturias o Geovanys en Cuba, con Guillermo solemos cambiar impresiones sobre el aikido, compartir información, consejos y mucho más. Ninguno pertenecemos a la misma escuela ni hacemos el mismo aikido, es lo que menos importa, el aikido une, no separa.

Guillermo administra un blog desde hace años: Diario de un aikidoka. Entre otros muchos contenidos, desde este sitio va narrando su experiencia como estudiante de aikido. Eso incluye una crónica casi diaria de sus entrenamientos y clases en Pamplona, además de los cursos intensivos o seminarios en los que ha ido participando en sus años de experiencia. Personalmente me resulta muy interesante disponer de una ventana desde la que observar cómo trabajan otros grupos, qué hacen, cómo programan sus cursos, además de los puntos de vista de un estudiante serio y comprometido. Que un estudiante así se tome el trabajo de mantener durante años un blog sobre aikido ya dice mucho de su interés y compromiso, es una gran aportación al colectivo. No es la primera ocasión en la que Guillermo nos visita, una vez más nos ha dado una demostración de su buena actitud y cordialidad, esperamos que vuelva pronto.